El proceso de duelo, una vivencia muy personal
Todos los seres humanos en algún momento de la vida nos vemos enfrentados a vivir un duelo por la perdida de un ser querido.
La muerte de una persona importante para nosotros provoca un duelo cuya intensidad depende ciertos factores como el nivel de vínculo emocional que se tenia con esa persona, la edad de la persona sobreviviente y la forma en que nuestro ser querido falleció entre otras.
A continuación, hablaremos del proceso de duelo como una vivencia personal e individual que cada ser humano vive tras la perdida de un ser querido que tenia una gran importancia en su mundo sentimental y emocional.
El proceso de duelo
Lo primero que debemos entender que el duelo es un proceso emocional, psicológico y físico que se presenta por la pérdida de un ser querido con quien teníamos una relación cercana y que sentimentalmente era importante para nosotros.
Al ser un proceso único y diferente para cada persona, cada quien lo vive de diferente forma, pero siempre está en movimiento por lo que en diferentes momentos podemos tener sensaciones diferentes o en algunos casos hoy nos podemos sentir muy bien, pero al día siguiente volvemos a sentirnos mal emocionalmente como si mi ser querido acabara de fallecer.
El objetivo final del duelo es que podamos superar la perdida de nuestro ser querido, que podamos recordarlo sin dolor, con mucho cariño, además de adaptarnos nuevamente a la vida sin su presencia física, pero si en nuestros recuerdos y en nuestro corazón.
No existe un límite exacto para la vivencia de un duelo, pero generalmente se espera que la persona en duelo se reintegre a la vida cotidiana poco a poco luego de un año de la muerte de su ser querido.
Etapas de duelo
Muchos profesionales investigadores en las áreas de la salud mental han realizado varias investigaciones acerca de las etapas o fases del duelo entre ellos la Dra Elizabeth Kübler-Ross, el Dr. John Bowly entre otros, acá citare las etapas descritas por el Dr. Bowly ya que en mi trabajo son las que más utilizo cuando atiendo pacientes en proceso de duelo en mi consultorio. No todas las personas viven todas las etapas ni tampoco en un orden determinado.
Entumecimiento o aturdimiento: se presenta desde el mismo momento en que sabemos que nuestro ser querido a fallecido, puede durar unas horas o varios días y se caracteriza por sensación de confusión mental, se puede sentir embotado o adormecimiento emocional (no sentir nada), la persona puede actuar como si fuera un robot.
Añoranza y búsqueda: cuando emocional y psicológicamente ya hemos comprendido que nuestro ser querido falleció puede iniciar la etapa de buscarlo y añorarlo. Esta etapa puede durar varias semanas o meses, su principal característica es que tratamos de buscar y recuperar a nuestro ser querido, lo esperamos para comer, esperamos que toque la puerta y sea el etc. en esta etapa se pueden presentar sentimientos de frustración, llanto incontrolable, rabia y alteraciones de sueño. Podemos llegar a cuestionar nuestra creencia religiosa o buscar un culpable del fallecimiento.
Desorganización y desesperanza: se espera que luego de que ya aceptamos que nuestro ser querido no esta y que no regresara nos enfrentamos a la realidad, puede durar unos meses o hasta un año, podemos sentirnos derrotados pues a pesar de todo lo que rogamos y buscamos, la realidad es que ha fallecido, podemos sentirnos solos, con ganas de morirnos con nuestro ser querido, se puede recurrir al alcohol y las drogas como forma de superar la situación o tomar la decisión de aceptar la realidad e iniciar el camino para reincorporarnos a la vida sin su presencia.
Reorganización: luego de aceptar finamente la muerte de nuestro ser querido y comprender que nosotros seguimos aquí, iniciamos el camino para reincorporarnos a la vida, esta etapa puede iniciarse luego de un año del fallecimiento de nuestro ser querido o antes, pero eso no quiere decir que ya hemos superado completamente el duelo, algunas personas pueden necesitar un poco más de tiempo para volver a sentirse bien a pesar de la perdida.
Manifestaciones del duelo normal
En el área sentimental la persona puede presentar: tristeza, enfado, culpa y autorreproche, ansiedad, soledad, fatiga, impotencia, shock, anhelo, alivio e insensibilidad.
En el área física la persona puede presentar: vacío en el estómago, opresión en el pecho, opresión en la garganta, hipersensibilidad al ruido, sensación de despersonalización, falta de aire, debilidad muscular falta de energía, resequedad en la boca.
En el área cognitiva la persona puede presentar: incredulidad, confusión, preocupación, alucinaciones.
En el área conductual la persona puede presentar: trastornos del sueño(dormir mucho o poco), trastornos alimentarios (comer mucho o poco), conducta distraída, aislamiento social, soñar con el fallecido, evitar recordatorios del fallecido, buscar y llamar en voz alta, suspirar, hiperactividad, llorar, visitar lugares o llevar consigo objetos que recuerdan al fallecido, atesorar objetos que pertenecían al fallecido.
Cabe aclarar que las personas no presentan todos los síntomas ni en ningún orden especifico.
Acciones que podemos realizar para un duelo normal
• Aceptemos la realidad del fallecimiento de nuestro ser querido.
• Vivamos nuestras emociones y sentimientos, expresemos nuestro dolor por su perdida.
• Busquemos poco a poco adaptarnos a nuestra vida con la ausencia de nuestro ser querido.
• Ubiquemos emocionalmente a nuestro ser querido en un lugar especial para continuar nuestra vida sin su presencia física.
Situaciones que nos ayudan a elaborar un duelo normal
• Reconoce que eres una persona con sentimientos de vulnerabilidad y miedo en lo que implica vivir un duelo.
• Debes tenerte mucha paciencia a ti mismo, no te compares con nadie en la vivencia de tu duelo.
• Expresa lo que sientes, habla de lo que paso, manifiesta tus estados de ánimo, tus recuerdos y tus necesidades con las personas cercanas.
• No temas buscar experiencias, compañías y momentos que para ti sean gratificantes.
• Busca espacios para llorar pensar y recordar.
• Trata de comprender y darte un sentido en tu vida a lo que paso.
• Cuídate, comer bien y descansar mucho es importante.
• No es bueno estar solo mucho tiempo, comparte con amigos y familiares momentos gratos, así sean pequeños.
Situaciones que no ayudan a elaborar un duelo normal
• Que te impongas actitudes de falsa fortaleza, vive tu duelo.
• Tomar decisiones importares en estos momentos, en situaciones como esta es difícil pensar con cabeza fría.
• Tratar de suprimir los recuerdos, por más dolorosos que sean son parte de tu vida junto a tu ser querido.
• Crear un altar con las pertenencias de quien ya no está, la persona no está en esos elementos materiales.
• Tomar tranquilizantes, drogas o alcohol para ahogar la pena, si no experimentas tu duelo se puede convertir en un proceso difícil.
• Comprometerse en actividades sexuales promiscuas, al final te acarreara sensación de culpa y frustración.
• Aislarse emocionalmente, negarse a aceptar ayuda y cercanía de familiares y amigos.
• Victimizarse, favorecer la autocompasión
• Comparar tu duelo con el de otros familiares o personas allegadas a la familia.
• Imponerse un límite de cómo y hasta cuando vivir el duelo.
• Sentir que le fallaste a tu ser querido si deseas continuar con tu vida.
Cuando pedir ayuda profesional:
El duelo es parte de la vida de todos los seres humanos ante la pérdida de un ser querido. Pero para algunas personas puede ser un proceso difícil de afrontar, lo que puede derivar en trastornos depresivos severos o en conductas dañinas como el alcoholismo o las drogas, fantasías de querer reunirse con la persona fallecida (ideas de muerte), etc. esto convierte el proceso en un duelo complicado, por lo cual es muy importante pedir ayuda a un profesional de la salud mental que tenga conocimientos en los procesos de duelo.
Muy acertado y ciertisimo. Todos los que hemos pasado por el duelo sabemos lo doloroso y dificil de ese proceso.
ResponderBorrarMuy buen articula
ResponderBorrarGracias por estos artículos, ayudan en el proceso de duelo.
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