TU SALUD EMOCIONAL
En un día de rutina normal nos levantamos, nos bañamos, nos vestimos, nos perfumamos y salimos a trabajar o a hacer diligencias, es decir nos preocupamos muchos por nuestra apariencia y salud física, pero ¿Y nuestra salud emocional? Una persona emocionalmente saludable tiene bajo control sus pensamientos, sentimientos y emociones además de sus comportamientos en diferentes situaciones. Son capaces de enfrentar los diferentes desafíos que le presenta la vida. También pueden mantener sus problemas bajo perspectivas claras buscando soluciones y sobreponerse a dificultades dolorosas. Se sienten bien con ellos mismos y tienen relaciones interpersonales sanas y positivas (incluyendo su relación de pareja).
Te invito a tomarte un momento de descanso, desconéctate de las redes sociales, del televisor, prepara un café o un jugo, lo que desees tomar, lee este escrito en privado, para ti mismo y evalúa uno a uno como esta tu salud emocional, en algunos puntos estarás bien pero también puedes descubrir que en algunos necesitar trabajarlos para fortalecerlos…. Empecemos:
Aprende a conocer tus emociones para relacionarte mejor con otras personas:
Conocer tus emociones y sentimientos te permitirá relacionarte mejor con otras personas pues tendrás la capacidad de sentir, valorar y expresar emociones con claridad y exactitud. Las emociones comunican a las otras personas como nos sentimos además regulan la manera en que las otras personas reaccionan ante nosotros. Para que esa comunicación sea positiva, es necesario que tu tanto como las otras personas expresen claramente lo que sienten, piensan y desean de una forma clara y sin dañar a otro. (comunicación asertiva). Trata siempre de ser consciente de tus emociones y tus reacciones en cualquier situación.
Reconoce tus fallas y tus limitaciones:
Todos tenemos límites y fallas en la vida, aprender a conocerlos te permitirá saber de qué eres capaz y de saber hasta dónde puedes llegar por una meta, reflexionar y evaluar las experiencias vividas nos puede hacer conocer esas limitaciones y fallas, pero también nos muestra cuales con nuestras fortalezas. Así cuando se presente una situación en la que debas tomar una decisión sabrás si vale la pena o no intentarlo, pues al conocerte un poco más serás consciente de tu potencial. Es fundamental que pienses antes de actuar.
Maneja tus emociones, no permitas que te controlen:
Canalizar en momentos tensos las emociones fuertes como la rabia o la ansiedad te permitirá conocerlas, analizarlas y gestionarlas para sentirnos mejor. Cuando controlas tus emociones tienes la capacidad de modularlas, cambiar tu comportamiento de forma racional y consciente para lograr tus metas. Aprender a manejar la ira, tolerar la frustración, no guardar rencor, nos permitirá manejar de una forma adecuada emociones que resultan desagradables. La reevaluación cognitiva es una estrategia que permite buscar un nuevo significado o manera de ver una situación de forma que no produzca un impacto emocional negativo en nosotros, por el contrario, transformarla en momento emocional positivo. No dejes que el estrés maneje tu vida.
Valora los aspectos positivos de tu vida:
La valoración que hace cada persona de sí misma está directamente relacionada con la autoestima que la persona posee. Dia a día logramos cosas positivas en nuestros vida como aprender algo nuevo, conocer nuevas personas, darnos cuenta de una nueva forma de hacer algo etc.. no podemos dejar que un malentendido con otra persona, o no encontrar algo que buscamos nos haga sentirnos que no valemos nada. Mantente positivo sobre ti mismo.
Realiza actividades que disfrutes:
Si te gusta haz deporte, escucha música, lee un buen libro sobre un tema que te apasione, toma ese curso que deseas desde hace tiempo. Invierte bien tu tiempo libre de trabajo o de obligaciones. Elige actividades de ocio que te sirvan para tu propio crecimiento y desarrollo personal. Las actividades de ocio que realices en tu tiempo libre pueden traerte grandes beneficios como salud cuando eliges hacer deporte o alguna actividad física, conocer nuevas personas cuando decides hacer actividades con las cuales ayudas a otras personas (voluntariados), aprender nuevas cosas cuando decides hacer cursos de manualidades o de cocina, entre otros. Haz cosas que te gusten y te hagan feliz sin dañar a nadie.
Fíjate propósitos reales en tu vida:
Podemos asegurar que un propósito en la vida es un objetivo que da sentido a nuestro existir. El proceso de consecución de estos propósitos nos puede ayudar a mejorar o desarrollar nuevas fortalezas y a crecer personalmente. Es muy importante que esas metas sean realistas y te motiven a ti día a día, además de considerarlas trascendentales para ti, tu familia y tu entorno. Será esa motivación quien nos marque el inicio, la dirección y el mantenimiento del esfuerzo para conseguir ese objetivo. Fíjate un objetivo claro y esfuérzate por conseguirlo.
Conéctate con tu entorno y con las personas que te rodean:
Nunca te aísles de las personas, cuándo conoces a una nueva persona analiza que puedes aprender de ella, evalúa tu entorno y descubre elementos diferentes que te pueden servir para desarrollar nuevas habilidades o mejorar las que ya posees. Es claro que debes siempre protegerte de personas toxicas o dañinas, aléjate de ellas, no vale la pena tenerlas cercas pues en lugar de aportar algo positivo a tu vida terminaran por hacerte algún daño o hacerte sentir mal. Conéctate con las personas que traen paz y tranquilidad a tu alma y tu corazón.
Mantén un estilo de vida saludable:
Es importante que cuides tu salud física, practica alguna actividad física, aliméntate de forma saludable, descansa y duerme lo suficiente para que tu cuerpo pueda empezar con ganas y con energía cada mañana. Deja de lado los vicios como el cigarrillo, el alcohol y mucho cuidado con la vida sedentaria, con el pasar de los años todas estas conductas dañinas te pueden llevar a padecer alguna enfermedad crónica como la hipertensión, la diabetes incluso el cáncer. Cuida tu salud física.
Acepta que en la vida no todo nos debe salir bien:
Aprende que en la vida se pueden presentar reveses, fracasos o finales. Todas las personas enfrentamos obstáculos en la vida, algunos sencillos que los podemos solucionar fácilmente, pero otros que nos pueden hacer sufrir. Es al enfrentar adversidades o circunstancias difíciles de las cuales debemos aprender y sobreponernos. Debemos tener claro que no siempre podremos enfrentar estos obstáculos solos, si en algún momento sentimos que la situación se nos salió de las manos o se nos desborda, es el momento de pedir ayuda a nuestra familia, amigos o profesionales que sabemos nos pueden ayudar a sobrellevar la situación y salir adelante. Recuerda que no estás solo, hay gente que está dispuesta a ayudarte.
CUIDA TU SALUD EMOCIONAL TANTO COMO CUIDAS LA FISICA
Es verdad
¡Ay que trabajo me cuesta quererte como te quiero!
Por tu amor me duele el aire, el corazón y el sombrero.
¿Quién me compraría a mi este cintillo que tengo
y esta tristeza de hilo blanco, para hacer pañuelos?
¡Ay que trabajo me cuesta quererte como te quiero!
Federico García Lorca
Excelente
ResponderBorrar☺️☺️☺️
ResponderBorrar